lunes, 5 de octubre de 2015

¿Niños obedientes? nooo

Llevo mucho tiempo reflexionando sobre mis aptitudes como madre, sobre lo que desearía que fueran mis hijas el día de mañana, sobre el tipo de educación que quiero inculcarles y sobre mis formas de lograr el tipo de educación en la que creo....
Porque ser padres requiere de ésto, no? introspección constante, auto-evaluación y auto-crítica... Porque sí, tengo claro qué no quiero con la educación de mis hijas, ¿pero sé realmente porque no lo quiero?

Vivimos en una sociedad en la que los castigos están bien vistos, donde la dictadura paternal es la clave para lograr niños obedientes y donde te dicen que si tienes un niño obediente significa que has hecho bien tu trabajo como padre y te puedes sentir satisfecho. Y es cierto que a veces me facilitaría la vida tener niñas continuamente obedientes y es cierto que a veces tengo que recordarme porque creo firmemente en el tipo de educación que (procuro) practicar.

Es por ello que yo me pregunto constantemente... ¿quiero realmente hijas obedientes? ¿Me CONFORMO SOLO con que obedezcan mis normas, sin cuestionar, sin reprochar, sin protestar...?

Lo siento, pero yo quiero más....

No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana tengan un pensamiento crítico.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana no se dejen manipular por nada ni por nadie.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan valerse por sí mismas.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana no necesiten el reconocimiento de nadie para sentirse válidas y vitales.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana crean en sus propias ideas y capacidades.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana no tengan miedo a la aceptación o no social.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana hagan aquello que desean con responsabilidad.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan tomar decisiones (acertadas o no por voluntad) y con la responsabilidad que eso conlleva.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan aceptar sus errores como valiosos momentos para aprender.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan escoger a sus parejas según criterios de respeto mutuo.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan reconocer sus errores, aceptarlos y rectificarlos.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan reconciliarse a base de conversaciones sinceras y respetuosas.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana sepan que pueden confiar en mi y que jamas se sentirán juzgadas a mi lado.
No quiero niñas obedientes, quiero mujeres que el día de mañana recuerden su infancia como una etapa de divertidas y apasionadas aventuras.



Y no, no creo que todo esto vayan a aprenderlo a base de castigos, ni mucho menos a base de cachetadas, ni siquiera creo que todo esto lo aprendan a base de recompensas...

¿Como voy a fomentar un pensamiento crítico si no les dejo cuestionar mis normas? ¿Como voy lograr que no se dejen manipular por nadie si la primera en manipularlas soy yo? ¿Como voy a lograr que tomen buenas decisiones por sí mismas si no las dejo tomarlas, si solo hacen lo que yo les digo? ¿Como voy a conseguir que confíen en ellas mismas si soy la primera que cuestiona sus actos y castiga incluso por ellos? ¿Como voy a lograr que no tengan miedo a la aceptación social si ya tienen miedo de ser aceptadas por mi? ¿Como voy a lograr que tomen decisiones con responsabilidad si solo obedecen mandamientos o actúan esperando ser castigadas o recompensadas? ¿Como voy a lograr que hagan aquello que consideran correcto si solo las he enseñado a evitar castigos o conseguir recompensas? ¿Como voy a lograr en ellas una fuerte autoestima si las humillo a base de castigos o cachetadas?

No me cuadra... Y no me cuadra porque no tiene ningún sentido...

Pretendo educar, educar a las niñas que el día de mañana se convertirán en mujeres. Que me obedezcan hoy y ahora es lo que menos me importa si logro que a cambio aprendan valores de vida para el futuro.  

Jane Nelsen en su libro disciplina positiva decía muy acertadamente: ¿De donde hemos sacado la absurda idea de que para conseguir que un niño haga mejor las cosas en el futuro primero hay que hacer que se sienta peor consigo mismo?

¿Qué aprende realmente un niño que és castigado? Es probable que en el mejor de los casos solo estemos incitando a un futuro comportamiento vengativo, o a una futura persona resentida o rebelde o mentirosa (si no me pillan no me castigan) y en el peor de los casos estaremos engendrando a un futuro adulto sin autoestima que cree que es mala persona y ni merece la aprobación de sus padres.

Tengo claras cuales son mis razones, pero aun queda mucho trabajo por delante.... ir a contracorriente con un tipo de educación en la que nadie confía y con la que muchos cuestionan es realmente agotador. Y más cuando aun me queda mucho por aprender....

¿Quiero decir que voy a dejar que mis hijas hagan todo a su manera y que crezcan en el libre albedrío? Nooo. Libertad no significa libertinaje. Es una educación positiva pero sigo teniendo la intención de educar.
La diferencia entre la educación respetuosa y los métodos conductistas es que en una los resultados son inmediatos (si lo que quieres son niños obedientes) y en la otra los resultados son a largo plazo.



Pero lo que jamas deberíamos olvidar es que los niños que son hoy, lo que hoy aprenden y lo que hoy ven son los cimientos de lo que en mañana se convertirán. 






1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo, en todo. Resulta agotador ver como todo el mundo te cuestiona en vez de respetar y apoyar. Y sí, se tarda más en obtener resultados de esta forma pero es mucho más satisfactorio pensar que has conseguido algo de la mejor forma y es respetando a tu pequeñ@.

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