lunes, 13 de abril de 2015

¡Parirás con dolor!

"Parirás con dolor" sentenció Diós a Eva y por ende a toda la humanidad que estaba por venir. 
Y ésta es una sentencia que aun hoy, incluso con grandes "avances", seguimos temiendo. El miedo al dolor del parto lo arrastramos desde hace siglos y probablemente seguiremos teniéndolo, incluso después de leeros esta entrada... ;)

La oxitocina es la hormona encargada de generar contracciones uterinas y por lo tanto la dilatación y el parto, así que sí, dicha hormona es la responsable de todos nuestros males y dolores como parturientas.
Pero no quisiera que os quedarais con la parte mala de nuestra amiga la oxitocina, (muy presente en todo nuestro ciclo sexual) pues el dolor es solo una pequeña y efímera parte de sus funciones y os aseguro que el hecho de que exista en nuestro organismo es una muy buena señal y seguro que al acabar de leer este articulo estaréis deseando sentirla y vivirla en vuestras carnes. 

La oxitocina: 

La oxitocina es una hormona a la que suelen llamar hormona del amor u hormona del placer. Michel Odent dice: "En cualquier faceta del amor esta involucrada la oxitocina".

Esta hormona es la encargada de enamorar, de atraer, de desear... es la hormona que nos hace generosos, la que nos ayuda a empatizar y a potenciar las relaciones con los demás, ademas de evitar los efectos del estrés... por lo tanto llegamos a la conclusión de que es una hormona que causa felicidad. 

Una caricia, un abrazo, una mirada... el contacto nos produce un aumento y liberación de la oxitocina. De hecho, el orgasmo que se produce durante las relaciones sexuales es debido a un fuerte pico de oxitocina en el organismo que nos produce placer. ¿Estáis deseando ya sentir esta hormona en vuestras carnes?

Dicha hormona se produce en el hipotálamo, en la parte mas profunda de nuestro cerebro mas primitivo y mamífero. Es la causante de la eyección fetal, de la eyección del esperma, la eyección de la leche materna o la eyección de la placenta, y durante el orgasmo femenino se producen pequeñas contracciones que ayudan a transportar el esperma hasta el óvulo. 

Bajo los efectos de la oxitocina, ademas, disminuye el miedo y aumenta el umbral del dolor. 

Pero esta hormona solo aparece con la calma y es inhibida por completo cuando liberamos adrenalina, es decir, cuando nos sentimos en peligro o tenemos frío o cuando nos encontramos en una situación poco agradable, es por eso que también apodan a la hormona como "tímida", pues necesita de un ambiente cálido y confortable.
Cuando hacemos el amor por ejemplo, necesitamos intimidad, calor, tranquilidad... Nadie haría EL AMOR en medio de una sala, con gente mirando, preguntando, acercándose, chillando ni con fuertes luces enfocándote, no podríamos transportarnos hasta el orgasmo. 

Pero el mayor y mas extraordinario pico de oxitocina se produce justo después del parto, cuando por fin tenemos a nuestro bebe en brazos. Ahí es cuando un cóctel de hormonas tanto de madre como de bebe se encontrarán para sentir un éxtasis de enamoramiento y placer supremos, se sentirán liberadas, felices, drogadas por tanto amor y tanta felicidad. Sera el momento en que ambos se reencontrarán y crearán un primer vinculo hormonal, físico y emocional, un primer vinculo puramente primitivo. Los lazos entre madre y bebe quedarán en ese momento sellados de por vida. 
Pero ademas sera entonces cuando sientan un gran placer, una enorme plenitud y satisfacción como mujeres y madres, capaces de comerse el mundo. Es un estado de poca consciencia racional, pero que permanecerá en el recuerdo tanto de madre como hijo. ¿Precioso verdad?



El dolor durante el parto: 

Las contracciones duelen. No vamos aquí a engañar a nadie, estamos destinadas a ello, como bien decía al principio según la sentencia divina. Pero tranquilas, dios no quería ser malvado con nosotras y dispuso para nuestro beneficio otra hormona que trabaja junto con la oxitocina: las endorfinas. 
Durante el parto dichas hormonas sucederán para convertirse en nuestro analgésico natural que te harán sentir en un estado de semiconsciencia y paliarán el dolor de forma fisiológica. 
Cuánta más oxitocina mas endorfinas y es por ello que llega un punto del parto (cuando éste sucede de forma fisiológica) que se produce un estado de desconexión del mundo. Te sientes como en otro planeta, totalmente drogada y ello te permite y te ayuda a conectar con tu proceso y con tu bebe. Es a lo que suelen llamar planeta parto. 

Pero no olvidemos que el dolor está en la mente. Nadie tendría relaciones sexuales satisfactorias si las lleváramos a cabo con miedo, con tensión y a sabiendas de que nos va a doler y ademas será el dolor mas fuerte que jamás vayamos a experimentar.
La sociedad nos ha inculcado el temor al parto, y este temor nos bloquea. El miedo al dolor no deja que nuestros músculos se relajen y la tensión produce contracciones mas dolorosas que ademas dificultan la dilatación. Es necesario dejarnos llevar por la ola de contracciones, aceptarlas, bailarlas para que éstas sean eficaces y a la vez menos dolorosas o más soportables. Debemos sentirnos seguras, conocer nuestro cuerpo y el proceso fisiológico del parto y trabajar el miedo para estar preparadas llegado el momento.  

Por otro lado es imposible estar relajada y disfrutar del parto si el ambiente en nuestro alrededor no es el propicio. Tal y como decíamos antes con las relaciones sexuales, para parir es necesario sentirse en un ambiente seguro y rodeadas de personas que se sientan seguras, que no te contagien miedo. Es necesario que se respete la intimidad de la mujer y no se estorbe el proceso con demasiadas intervenciones, o con demasiado "palabrerio" o con demasiada luz o ruidos. Una mujer de parto es una mamifera poco racional que en teoría debería desconectar el neocortex y dejar fluir su parte mas animal. Por lo tanto, tener una conversación en estos momentos o pasar frío o estar en una sala llena de gente desconocida no favorecerá el proceso ni ayudará a la mama a conectar con ella misma y a dejarse llevar por su cuerpo.

Asi que para que un parto fluya de manera consciente y satisfactoria tienen que darse al menos dos condiciones: Un ambiente confortable y de intimidad para que las hormonas "tímidas" salgan a la luz y una madre sin miedo, segura de sí misma, confiando en su capacidad para dar a luz a su bebe.



La que sea capaz de parir y conectar con su cuerpo a la vez que soporta los dolores de las contracciones en estas condiciones que me lo haga saber porque le haré un monumento.

¿Para que sufrir?:

El dolor no es lo mismo que el sufrimiento. El dolor de un parto fisiológico, queda totalmente olvidado en cuanto nace tu bebe gracias a las mismas hormonas de las que hemos hablado hasta ahora y el recuerdo del mismo permanece como algo puro y extremadamente feliz. 

Ademas, el dolor se puede combatir de muchas otras maneras a parte de la epidural: la libertad de movimientos, los masajes, un baño, calor, presión en zona lumbar y un buen acompañamiento pueden hacer realmente milagros... 

El sufrimiento en cambio permanece en nuestras memorias y en ocasiones repercute en nuestras emociones, en nuestro vinculo con nuestro bebe, en nuestra maternidad e incluso en nuestro subconsciente durante tiempo... Las heridas de un parto traumático no se curan con endorfinas...

Si a algo tengo miedo es a la violencia en las salas de parto. En la deshumanización del trato. 



Os dejo este vídeo, no con la intención de asustar a nadie pero sí con la idea de concienciar a las mujeres, pues con información podrán decidir qué quieren en su parto y podrán ser dueñas y señoras de éste. 





¿Seguís temiendo al dolor?




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