miércoles, 18 de febrero de 2015

¡Gracias consejo general de enfermería!

Desde aquí quisiera agradecer públicamente al consejo general de enfermería. Sin duda han hecho una labor excepcional... la publicidad gratuita que nos han regalado a las doulas vale la pena por encima de todas las mentiras mencionadas en el infame "informe doulas", que tanto impacto ha tenido estos días. 

Gente que no sabían ni que tal profesión existía ahora sí conocen su nombre y si quieren indagar, si quieren informarse y quieren saber la verdad sobre las Doulas seguro que la encontraran y sentirán luego vergüenza ajena por tan bochornoso informe realizado en teoría por profesionales de la salud. 
Las mujeres no son tontas señores, no las tratemos como tal.

El problema no lo tenemos las Doulas, no nos engañemos. El principal problema radica en las mujeres informadas, en las mujeres que reclaman lo que es suyo, en las mujeres que defienden sus derechos y los hacen valer delante de quien sea necesario, ya sean matronas, ginecólogos, pediatras e incluso Doulas. Porque no, las Doulas no deciden por las mujeres, las Doulas no obligan a nadie a nada. 

Cualquier mujer embarazada puede tener al alcance de su mano, si quiere, la información veraz sobre los distintos procedimientos sanitarios que se llevan a cabo durante un parto, mucha de esta información ignorada por los mismos profesionales sanitarios que en teoría sí tienen la obligación de informar y dejar decidir y así hacer valer DE VERDAD la ley de la autonomía del paciente. 
Pero, ¿A cuántas de nosotras nos han explicado los riesgos y los beneficios de la epidural?
¿A cuántas de nosotras se nos ha pedido permiso antes de realizar un tacto con "meneito" (hamilton)? ¿A cuántas de nosotras se nos ha "ayudado" con un empujoncito de nada (kristeller, pag 145) en la barriga explicándonos primero que la OMS desaconseja tal práctica?

El problema no son las doulas, el problema son aquellas mamas que no se callan, aquellas mamas que se niegan a según que prácticas, aquellas mamas que denuncian la violencia obstétrica... 
Aaaahhh!!! ¿Que no existe? Díganselo al ministerio de la OMS, yo solo me limito a transmitir, a difundir la VERDAD. Díganselo a las mujeres que lo han sufrido en sus propias carnes...
Negar que esto exista es lo que peor me ha sentado. Me parece de lo más irrespetuoso. Irrespetuoso hacia esas mujeres que sí se han sentido maltratadas, ninguneadas, incapacitadas... irrespetuoso hacia esas mujeres que recuerdan sus partos como horribles, tristes y violentos...

Lo que las mujeres piden tan solo es un parto digno, donde se respeten sus decisiones. Decisiones tomadas con toda libertad, libertad de verdad, esa libertad que te da la información VERDADERA. Incluido el respeto por la necesidad de estar acompañada por quien ella quiera, ya sea su madre, su amiga, su marido, su doula o su vecina del quinto. 
Si ella ha decidido, además, pagar por ese acompañamiento (o no pagar), ¿qué importa (mientras el acompañante no se extralimite)?

Las mujeres hace años parían rodeadas de mujeres, parían rodeadas de apoyo, de amor, de sabiduría y contacto ¿porque quieren hacernos creer que ahora solo necesitamos a una matrona que no conocemos de nada y que, desgraciadamente para ella, atiende 5 partos a la vez más unos cuantos residentes que están para observar?

Las Doulas sí existen. Existen porque hay una necesidad real que lo pone de manifiesto. Las Doulas además sí existen de forma regulada (a diferencia de lo que difunde el susodicho informe) en otros países Europeos como Alemania, Inglaterra, Bélgica e incluso en Holanda, donde además están cubiertas por la seguridad social (aunque allí no es necesario informar de nada a la madre, pues el trato a la mujer embarazada y de parto dista mucho de lo que aquí nos encontramos)
Contamos además con el reconocimiento del ministerio de la sanidad (pág. 48)

Las primeras interesadas en regular nuestros servicios somos nosotras mismas, pero como todo en cualquier país primero surge el cambio o la necesidad social y luego el legal.

Señores que escriben informes mal redactados y sin fundamento ninguno, me tomo la libertad de esclarecer desde aquí varios puntos que parece no han sido investigados con suficiente dedicación. 

  • Una Doula confía en el cuerpo de una mujer y en su instinto. Si ésta decide que quiere ponerse a cuatro patas para dilatar o incluso parir no se lo vamos a negar nosotras, que, además, no somos personal sanitario (algo cierto sí habéis dicho). Pero claro, supongo que parir tumbadas es mucho mejor, como mínimo más cómodo para la exploración, ¿me equivoco? (modo ironía on, por si no os habíais percatado). Sobre esto os remito a más información que no digo yo porque sí, porque me hago llamar doula y punto, lo dice, de nuevo el ministerio de sanidad (pág. 77)
  • Sobre el artículo "no os bajéis las bragas" que nombráis en vuestro reciente informe os diré que fue redactado por una comadrona (probablemente una comadrona avergonzada ahora mismo por pertenecer al mismo colectivo que ustedes, pues ella sí vela por los derechos de la mujeres, como muchas otras matronas a las que admiro y admiramos Doulas y madres) y además os diré que dicho artículo está colgado en una web de una asociación que nada tiene que ver con Doulas. Pero para eso aquí podéis leer mejor su defensa y ya de paso no dejéis de pasaros por la página de la asociación dona llum que también ha tenido algo que decir. 
  • Se nos acusa de privar al papa a estar presente durante el parto además de sectarias y canibalistas. Mejor no contesto no? No voy a ponerme a rebatir estas acusaciones absurdas porque siento que caen de cajón. ¿de verdad creéis que estaríamos creciendo cada vez más si esto fuera cierto? ¿creéis que confiarían en nosotras tantas familias?
Una Doula jamás toma decisiones por ninguna mujer ni por ninguna persona. 
Pero claro, cuando una red de personas, mujeres en este caso, están alzando sus voces, uniendo fuerzas y reivindicándose contra unos protocolos de parto alejados de la evidencia científica lo más fácil es sembrar el pánico, mentir y ridiculizar realidades tan importantes y serias como la violación obstétrica para así intentar silenciar a aquellas que se salen de lo normal y lo socialmente aceptado. 

Con este informe no han atentado contra las Doulas, sino contra la libertad de las mujeres. 

Yo veo las fotos de estos "profesionales" y, sinceramente, no me las imagino empáticas, generosas, altruistas, amorosas ni cariñosas con una mujer que está trayendo una vida al mundo. Espero equivocarme, porque necesitamos matronas, incluso más matronas, pero más matronas que amen y hagan bien su trabajo. 



Y os aseguro que matronas con todas éstas y mejores cualidades existen, y existen porque se han cuestionado, porque luchan cada día, codo con codo con las mujeres por la humanización del parto, porque defienden la autonomía de la mujer y respetan ese momento sagrado e íntimo que supone el nacimiento de un hijo. 
¿Porque no dirigir los esfuerzos hacia esta misma dirección? ¿Porque no dirigir los esfuerzos hacia los beneficios de la mujer y sus bebes?

En una cosa sí estamos de acuerdo todos (algo es algo): lo ideal sería regular la profesión, y por lo tanto legalizarla.

La Doula es una mujer, madre generalmente, que tiene formación no reglada (no engañamos a nadie) y experiencia. Es una mujer que pretende dar apoyo y soporte a otra mujer embarazada. Puede ofrecer información (información al alcance de cualquiera que sepa y quiera leer sin necesidad de ser sanitario, ¡y menos mal! porque la información no sería necesaria si absolutamente todos los sanitarios se reciclaran y empezaran a cambiar la atención al parto) y respetamos la decisión que ella toma. La empoderamos como madre para sentirse segura y confiada ante una situación tan delicada como lo es la maternidad, donde el apoyo emocional es tan necesario y a la vez tan escaso. Porque no solo necesitamos a un sanitario que nos diga que todo está bien en una visita de una hora cada dos o tres semanas, necesitamos una atención personalizada, necesitamos una mano amiga, necesitamos contacto, confianza, seguridad, necesitamos a una persona que nos conozca y con la que sentirnos cómodas. 

Con comunicados como este, donde se banaliza  la violencia en las salas de parto españolas y donde se trata de locas a mujeres que, estando bien cuerdas, deciden parir en casa, acompañadas de matronas (una Doula no atiende un parto) deja aún más claro que falta mucho trabajo por hacer antes de lograr que el parto respetado no sea la excepción sino una norma en nuestro país. 

Por último decir que si hay alguna Doula que se extralimite no lo sé, es posible que así sea, y en ese caso me callo ante una denuncia, (una denuncia seria, no esto) pero igual que hay comadronas que hacen bien su trabajo y otras que no tanto y al igual que hay mecánicos que te arreglan un coche y otros que te lo acaban de fastidiar también hay Doulas que se extralimitan y otras que solo acompañan tal y como en teoría deberíamos... 
El problema es que esto no ha sido solo una denuncia a las doulas, repito... 

Seamos coherentes....


P.D: Me he formado como doula sí, sigo, de hecho, formándome y no creo que pare de hacerlo (es un vicio muy malo que tengo) pero por el momento me considero en prácticas (no cobro por lo tanto) y voy a seguir en prácticas hasta que sienta mi capacitación y hasta que lo sientan las familias a las que acompaño. Supongo que al no cobrar no se me considera intrusa y por lo tanto puedo hacer y decir a los papas y mamas lo que me de la gana (ironía)... aaaiiixxx cuanta tontería...

1 comentario:

  1. Pues sí, al final les saldrá el tiro por la culata. Han quedado retratados.

    ResponderEliminar

¡Me gustaría saber tu opinión!