jueves, 30 de octubre de 2014

Entender el sueño

Que un bebe se despierta por la noche lo sabemos todos. Que ningún bebé consigue dormir 12 horas del tirón al mismo tiempo también lo sabemos.

Puede que nosotras hayamos vivido una experiencia perfecta donde nuestro bebe con 4 meses ya duerma sin despertares más de 8 horas y puede que el bebe de la vecina, con la misma edad que el nuestro, se siga despertando a cada hora. ¿Significa que tienen algún problema? Es evidente que no.

Un bebe recién nacido se despertará de forma totalmente natural e inevitablemente. Lo mejor como padres es entender que están programados para ello. Es un instinto de supervivencia.

Entendamos el sueño del bebe y aprendamos a ser realistas con nuestras expectativas.

El sueño del bebe es un proceso madurativo. Nuestro pequeño va adquiriendo nuevas habilidades nocturnas a medida que va creciendo.

Al principio nuestro recién nacido solo contará con dos fases de sueño (la fase REM y el sueño profundo) y las irá intercalando durante toda la noche.

A partir de los 4 meses irá añadiendo nuevas fases hasta que llegue a alcanzar esas cinco fases normales con las que contamos todos como personas adultas. Es entonces cuando aparecerán los famosos micro-despertar. Nuestro bebe deberá ir aprendido a dominar dichos saltos de fase a medida que vaya creciendo para no convertir los micro-despertar en despertares completos que le lleven al desvelo.

Se puede decir entonces que sobre todo durante el primer año de vida los despertares nocturnos son normales siempre y cuando veamos un proceso de mejora paulatina (con sus típicos alti-bajos) y no al contrario.

Hasta los tres meses (más o menos) un bebe se despierta normalmente por dos motivos: para comer (cada dos o tres horas) y asegurarse de que su cuidador está cerca. Con esta edad los bebes duermen cuando tienen sueño, es inútil intentar llevar horarios y rutinas, debemos ser observadores y captar la señal de sueño que nos envía nuestro pequeño (quizás un bostezo, una mirada perdida, un llanto…). Con esta edad necesitan de nuestro contacto casi continuo y más aún para conciliar el sueño, pues les cuesta relajarse solos. Nosotros les enseñaremos como deben hacerlo mediante nuestras caricias, brazos, nanas etc… y les podemos dejar en la cuna o cama familiar cuando estén llegando a alcanzar el sueño así les daremos la oportunidad de intentar dar el último paso al sueño por sus propios medios. Pero no nos obsesionemos. Esta etapa es cahótica, y nosotras acabamos de dar a luz, tenemos las hormonas locas y estamos mas sensibles de lo normal. Es tiempo de ponérselo fácil, dormir cuando el bebe duerme, intentar establecer una lactancia y crear vinculo con nuestro bebe con mucho piel con piel. 

A partir del cuarto mes hasta los siete u ocho, el bebe irá adquiriendo nuevas fases del sueño poco a poco, hasta que más o menos a los seis meses ya dispondrá de todas las fases (5). Entonces es cuando aparecerán los micro-despertares que nos acompañarán ya toda nuestra vida. Quizás nuestro pequeño parecía estar durmiendo mucho mejor, e incluso quizás había abandonado ya alguna toma nocturna cuando de pronto…zas! ¡Nuevas fases que aprender a dominar! El bebé nos sigue necesitando mucho y debemos hacerle sentir seguro cuando decimos de ir a descansar. Ya podemos empezar a introducir rutinas (sin ser estrictos) y podemos introducir los rituales antes del sueño que nos ayudarán y mucho durante toda la infancia de nuestro chiquitín. Con esta edad aún nos necesita para relajarse pero poco a poco podremos ir permitiéndole segundos de autonomía a la hora de llegar a conciliar el sueño por completo. No hay que obligarle ni forzarle pero podemos dejar que experimente con sus propias habilidades, pues algún día estará preparado para conseguirlo y debemos permitirle el lujo de ir intentándolo. Si no les dejamos practicar no sabremos si pueden o no hacer algo.

Si el bebe va aprendido a controlar esos saltos de fases y esos micro-despertares conseguirá no llegar a desvelarse por completo, sino que acabará dándose media vuelta o cambiando de postura sin ni siquiera darse cuenta (al igual que un adulto).


De los ocho meses en adelante nuestro pequeño puede sufrir otro bajón nocturno (por decirlo así) al aparecer la temida etapa del síndrome por abandono. Es una etapa que pasa sin más y puede ir reapareciendo durante la primera infancia del niño pero lógicamente influye en el sueño inevitablemente. A todo esto puede sumarse los dolores de encías, las nuevas habilidades físicas adquiridas, los estirones de crecimiento…  e incluso la negativa de ir a la cama. La negativa de ir a la cama es totalmente normal y debemos tratarla con normalidad y paciencia. Podremos ser un poco flexibles en cuanto a rutinas y sobre todo muy empáticos.


Con un año y medio o dos es posible que ya tenga totalmente dominadas las fases de sueño y ya casi no se despierte por las noches porque además sus tomas nocturnas lo más probable es que ya no existan. Pero entonces aparecen las pesadillas y los terrores nocturnos. No a todos los niños les ocurre pero suele ser un periodo angustioso tanto para el niño como para nosotros. 

Todo es un poco a groso modo y de forma globalizada, luego cada niño tiene sus propias individualidades, lógicamente, pero como podéis observar, hasta los dos años o incluso más nos podemos encontrar con retos nocturnos que varían según la edad y que debemos aprender a sobrellevar de la mejor manera. 

También podemos observar como poco a poco lo lógico es que vayan abandonando las tomas nocturnas y vayan dominando los despertares y a medida que crecen duermen mas por la noche y menos durante el día.  Entender esto nos ayuda a ser conscientes de que llegar a dormir 12 horas del tirón noche sí y noche también no es tarea de dos días ni de una semana. Es tarea diaria y de larga duración.


En esta entrada hemos podido ver tres tipos de despertares:

Las tomas nocturnas: todos los bebés se despiertan por la noche para alimentarse hasta que van abandonando la toma nocturna para dormir más durante la noche y menos durante el día y para comer más durante el día y menos durante la noche.

Los despertares con desvelo: despertares que se producen al pasar de una fase a la otra. No saben controlar ese salto de fase y en consecuencia se despiertan por completo para que les ayudemos a conciliar el sueño de nuevo. 

Micro-despertar: Al saltar de una fase a otra se produce un pequeño despertar que si el bebe sabe controlar no le llevará al desvelo, sino que enlazará con la siguiente fase y seguirá durmiendo. 

10 comentarios:

  1. Mi nena duerme toda la noche seguida desde q tiene 1 mes y medio. Ahora tiene 3 meses y aunq tiene algún día q se duerme más tarde por tener gases o algo así en cuanto se duerme lo hace toda la noche seguida.

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  2. Una Genia!!!! Como siempre, echando luz y tranquilidad en medio de las noches agitadas!!!! Besotes desde Argentina. Coni & Isabella (4m)

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    1. Coni, preciosa. Muchas gracias por estar ahí siempre

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  3. Mi bebe durante el día lo llevamos bien pero la noche...tiene muchos despertares de siempre. Desire me encanta tu blog, nos ayuda mucho a los padres. Gracias!!

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    1. Muchas gracias anonimo. Eso espero, que os sirva de apoyo y ayuda. Un abrazo

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  4. Pues nada paciencia y amor al final es lo k nos queda..es un proceso lento pero bueno

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  5. Que interesante lo de las fases del sueño no tenia ni idea...saberlo te ayuda a saber que te puedes ir encontrando a medida que el bebe crece..por suerte te tenemos cerca para cualkier pregunta..estas hecha una profesional
    Estefani y asier jeje

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  6. Hasta que punto puede afectar negativamente usar un metodo para destetar de noche a un bebe de un año? Gracias!

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